Friday, March 29, 2013


Con el título "Quisqueya, un país en el mundo" llegan las revelaciones más extraordinarias que haya recibido nuestro pueblo, después de la fundación de la sociedad secreta La Trinitaria en 1838. El espíritu de las páginas perdidas de Juan Pablo Duarte se encuentran en cada página del libro: su decisión de nombrar a la patria Quisqueya; la identidad nacional quisqueyana; la identidad regional dominicana compartida con Haití. Dominicana es solo una denominación que se deriva de que el nombre de la isla es "Isla de Santo Domingo" y no "Isla de Haití" o "Isla de Hispaniola".

Somos todos, los que nacimos en la Isla de Santo Domingo, dominicanos regionalmente, no nacionalmente. Cada pueblo que comparte el territorio dominicano (Isla de Santo Domingo) tiene su identidad propia nacional, de donde proviene su gentilicio quisqueyano o haitiano. Los haitianos registraron el nombre de su patria en su constitución, mientras que los quisqueyanos no han registrado a Quisqueya en su constitución, utilizando de manera errónea la denominación dominicana como si fuera su identidad nacional. El vocablo maya Quisqueya fue escogido por el Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, en 1861 y es la base del Himno Nacional.

SOBRE EL VOCABLO QUISQUEYA.

Para que una palabra adquiera legitimidad, debe ser aceptada por las autoridades que representan al idioma que se trate. También se dice que los nombres que aparecen en obras literarias y de historia, se consideran legítimos. El vocablo Quisqueya, como lo hemos deletreado en el idioma castellano, tiene sus raíces en la lengua maya de la península de Yucatán, como el vocablo que ellos utilizaban para referirse a la actual Isla de Santo Domingo a principios del siglo XV. El Cacique Bohechío, hermano de Anacaona, eso relató a los conquistadores a finales del mismo siglo.

Desapareció su uso cuando uno de los autores contratados por Hernán Cortés, Francisco López de Gómara, insistió que ese vocablo no era taíno y por tanto no podía haber sido oriundo de la Isla de Santo Domingo (también conocida en ese entonces como "Isla de La Española"). El uso del vocablo se detuvo por esa razón y porque la civilización Taína desapareció con la muerte de su último cacique, Guarocuya (Enriquillo).  Hasta que Juan Pablo Duarte, meditando sobre el nombre que se le pondría a la nación que el mismo denominara república dominicana, para no denominarla república haitiana, escogió ese vocablo, Quisqueya, mientras se encontraba en el ostracismo en las selvas venezolanas. En su mensaje a los trinitarios en 1861, esta fue su reacción al enterarse de la anexión de la república y escribió: "Quisqueyanos sonó ya la hora de vengar tantos siglos de ultraje; el que a Dios y a su patria desdora, que de oprobio y baldón se amortaje. No más cruz que la cruz quisqueyana, que da honor y placer el llevarla; pero el vil que prefiera la hispana, que se vaya al sepulcro a ostentarla."  

Luego, Quisqueya aparece en obras de Salomé Ureña; en escritos del presidente Ulises Francisco Espaillat; y, en el canto a la patria que hoy es nuestro Himno Nacional, inscrito en la Constitución de la República como “único y eterno”.

Si eso no es suficiente para que el vocablo Quisqueya sea legítimo, verdadero y nuestro, entonces habrá que eliminar muchos miles de palabras de nuestro lenguaje y del diccionario.

 

SOBRE LA ISLA DE SANTO DOMINGO

Lo primero es decir que en la actualidad (2013), el único país que la “Isla de Santo Domingo” aparece legalmente, es en el que, precisamente, utiliza la denominación que se deriva del nombre de la isla y de manera errónea tiene “República Dominicana” como si fuera un nombre propio.  Reza así, Isla de Santo Domingo, en su constitución, sin embargo permite que ministerios oficiales violen la constitución y utilicen otros nombres para identificar a la isla.

El único nombre oficial que ha tenido la isla es “Santo Domingo”, desde 1506, que el rey Fernando de Aragón (El Católico), decretó para la misma.

Con el nombre de Isla de Santo Domingo se han hecho todos los tratados internacionales en la historia de la isla.

Veamos ahora otros nombres que se han utilizado para identificar a la isla y por qué no son aceptados como oficiales ni considerados en tratados internacionales.

“Isla de Haití”

Cristóbal Colón fue el primer interesado en saber con qué vocablo los indígenas identificaban a la isla que el bautizó “La Española”.  Con unos guías cedidos por Guacanagarix (que por supuesto no sabía qué contestarle al Almirante sobre esto), Colón envió a explorar el interior y entre otras cosas que le trajesen noticias de cómo llamaban a la isla.  Era lógico que a los indígenas que se les preguntara que cómo le llama la isla, los exploradores, utilizando sus brazos y manos, señalarían en forma de abanico a las montañas o a los poblados, iban a contestar “Haití” o “Bohío”, respectivamente.  De esa manera debió ser que le trajeran a Colón varios vocablos, entre ellos los dos mencionados, de los cuales “Haití” era el más consensual.

 

Los haitianos no existen si no, hasta después de que los “dominicaines”, que ocupaban la parte occidental de la isla de “Saint Domingue”, con cultura, costumbres e idioma diferente a los “dominicanos” de la parte oriental (división en base al Tratado de Ryswick), se independizaron y escogieron para su nación el nombre propio de “Haití” en 1804.

 

Desde entonces, 1846, en la constitución de la nación haitiana, aparece que el nombre de la isla es “Ile Haití”, sin que la comunidad oriental aceptase ese nombre para la isla.  La intención de los líderes haitianos era tomar toda la isla y hacerla “una e indivisible”.  Por poco lo consiguen cuando el Licenciado José Núñez de Cáceres se confunde y declara la independencia de “Haití Español” en 1821 y Boyer aprovecha para tratar de hacer realidad la idea de que la “Isla de Haití es una e indivisible”.

 

Fue Juan Pablo Duarte, quien en 1828 toma conciencia y comienza a elaborar el plan para evitar que

los dominicanos de la parte oriental de la isla fueran haitianos.  De la única manera que haría esto Duarte, respetando la independencia de Haití, era luchar por la independencia de una nación en la Isla de Santo Domingo y no en la Isla de Haití.  Por esa razón, en el Juramento Trinitario de 1838, se expresa que la república se “DENOMINARÁ” República Dominicana, denominación esta, que se deriva del nombre de la isla de Santo Domingo.  Recuerden que denominar no es lo mismo que nombrar.  Cuando se denomina se utiliza un nombre común, no un nombre propio.

 

El nombre de una propiedad tiene que ser acordado por su dueño o sus dueños.  Colón no era el dueño de la isla cuando la descubrió y por eso se dice “bautizó” a la isla con el nombre de “La Española” en 1492; pero en 1506, el dueño la “llamó” Isla de Santo Domingo.

 

El impasse existe aún, que los “dueños” que ocupan la isla tienen dos nombres diferentes para la misma, Haití y Santo Domingo,  en sus respectivas constituciones.  Como consecuencia de ese desacuerdo, surge otro nombre en 1936.

 

ISLA DE HISPANIOLA

Los Estados Unidos de América necesitaban estandarizar los nombres históricos y geográficos para evitar confusiones durante la guerra mundial.  Al conocer el conflicto sobre el nombre de la isla entre Haití y “República Dominicana”, la comisión que para tal efecto formó el gobierno americano, decidió utilizar el nombre latino con que Colón la había bautizado en 1492 y le pusieron “Isla de Hispaniola” (Hispaniola Island). 

Ese nombre para la isla fue eliminado en 1506 porque los españoles no querían que los negros, mulatos, indígenas y mestizos, oriundos de la isla, dijesen que eran “españoles” porque eran de La Española y cambiaron el nombre a Isla de Santo Domingo en honor al Sacerdote canonizado Santo, Padre Domingo de Guzmán. 

Las otras razones por las cuales el nombre no puede ser son: primero, la denominación de los habitantes de la isla sería “hispanos” en lugar de “dominicanos” y los haitianos no aceptarían que le llamaran “hispanos”, sin embargo, no le tienen aberración al término “dominicanos”; y segundo, el Escudo Nacional y la denominación de la república de la nación que ocupa la parte oriental de la isla cambiarían de manera inaceptable.  La denominación sería “República Hispana”, leyenda de la cinta inferior del Escudo Nacional.

De todo esto se desprende que para la nación que comparte la parte oriental de la isla con la República de Haití, su verdadera base como nación libre y soberana, independiente de toda dominación extranjera, con nombre propio para la nación y la patria, se la dio Juan Pablo Duarte en 1838 y en 1861, con el Juramento Trinitario y con El Mensaje Quisqueyano respectivamente.

El Juramento Trinitario dio la denominación de la república y las bases para su estandarte y escudo.

El Mensaje Quisqueyano dio el nombre de la patria y el gentilicio de su pueblo.  Base el Himno Nacional.  

 

Cosme Ezequiel Pérez Guillén

29 de marzo, 2013
http://www.quisqueya.name

Legitimidad de la palabra Quisqueya

Para que una palabra adquiera legitimidad, debe ser aceptada por las autoridades que representan al idioma que se trate. También se dice que los nombres que aparecen en obras literarias y de historia, se consideran legítimos . El vocablo Quisqueya, como lo hemos deletreado en el idioma castellano, tiene sus raíces en la lengua maya de la península de Yucatán, como el vocablo que ellos utilizaban para referirse a la actual Isla de Santo Domingo a principios del siglo XV.  El Cacique Bohechío, hermano de Anacaona, eso relató a los conquistadores a finales del mismo siglo.

Desapareció su uso cuando uno de los autores contratados por Hernán Cortés, Francisco López de Gómara, insistió que ese vocablo no era taíno y por tanto no podía haber sido oriundo de la Isla de Santo Domingo (también conocida en ese entonces como "Isla de La Española"). El uso del vocablo se detuvo por esa razón y porque la civilización Taína desapareció con la muerte de su último cacique, Guarocuya (Enriquillo); hasta que Juan Pablo Duarte, meditando sobre el nombre que se le pondría a la nación que el mismo denominara república dominicana, para no denominarla república haitiana, escogió ese vocablo, Quisqueya, mientras se encontraba en el ostracismo en las selvas venezolanas.  En su mensaje a los trinitarios en 1861, esta fue su reacción al enterarse de la anexión de la república y escribió: "Quisqueyanos sonó ya la hora de vengar tantos siglos de ultraje; el que a Dios y a su patria desdora, que de oprobio y baldón se amortaje. No más cruz que la cruz quisqueyana, que da honor y placer el llevarla; pero el vil que prefiera la hispana, que se vaya al sepulcro a ostentarla"   Luego, Quisqueya aparece en obras de Salomé Ureña; en escritos del presidente Ulises Francisco Espaillat; y, en el canto a la patria que hoy es nuestro Himno Nacional.
Si eso no es suficiente para que el vocablo Quisqueya sea legítimo, verdadero y nuestro, entonces habrá que eliminar muchos miles de palabras de nuestro lenguaje y del diccionario.

Quisqueya: un país en el mundo

Con el título "Quisqueya, un país en el mundo" llegan las revelaciones más extraordinarias que haya recibido nuestro pueblo, después de la fundación de la sociedad secreta La Trinitaria en 1838. El espíritu de las páginas perdidas de Juan Pablo Duarte se encuentran en cada página del libro: su decisión de nombrar a la patria Quisqueya; la identidad nacional quisqueyana; la identidad regional dominicana compartida con Haití.  Dominicana es solo una denominación que se deriva de que el nombre de la isla es "Isla de Santo Domingo" y no "Isla de Haití" o "Isla de Hispanional". 

Somos todos, los que nacimos en la Isla de Santo Domingo, dominicanos regionalmente, no nacionalmente.  Cada pueblo que comparte el territorio dominicano (Isla de Santo Domingo) tiene su identidad propia nacional, de donde proviene su gentilicio quisqueyano o haitiano.  Los haitianos registraron el nombre de su patria en su constitución, mientras que los quisqueyanos no han registrado a Quisqueya en su constitución, utilizando de manera errónea la denominación dominicana como si fuera su identidad nacional.  El vocablo maya Quisqueya fue escogido por el Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, en 1861 y es la base del Himno Nacional. http://www.quisqueya.name

Wednesday, January 26, 2011

Juan Pablo Duarte, The Fore Father of Quisqueya


JUAN PABLO DUARTE
(26 de enero, 1813 – 15 de Julio, 1776)
PADRE DE LA PATRIA

Por las siguientes razones:
1838 -1844
Como dominicano-español:
• Fundador y Presidente de la Sociedad Secreta “La Trinitaria”

• Autor del “Juramento Trinitario”, que abogaba por:
o la separación del gobierno haitiano
o una república independiente de toda dominación extranjera
o una Patria libre y soberana en la Isla de Santo Domingo y no en la Isla de Haití
o una república denominada “República Dominicana” y no “República Haitiana”

1844 – 1776
Como quisqueyano:
• Encendió la chispa de la lucha por la restauración de la independencia de la república en 1861
o Con un mensaje a los quisqueyanos
o Buscando apoyo de otras naciones para la restauración
o Organizando los pasos para completar la identidad nacional propia

• Su presencia en 1864 garantizó el respaldo del pueblo al ejército restaurador
o Su nombre y su persona sirvieron para avivar los ideales trinitarios
o Dejó a sus allegados el legado de Quisqueya


EL LEGADO DE JUAN PABLO DUARTE:
Contrario a lo que se ha estado enseñando desde que se declaró la independencia en 1844, Juan Pablo Duarte nunca dijo que la nación se llamaría República Dominicana.

Es posible que en el 1844 él no tuviera un nombre propio para la nación y esto así, porque en el mismo juramento trinitario se especificaba que “…Mientras tanto, en lo adelante seremos reconocidos los trinitarios con las palabras sacramentales de Dios, Patria y Libertad…”

Podemos fijarnos que dice “…Mientras tanto…”, por lo que se puede conjeturar que no se tenía el nombre de la nación o la identidad nacional que se iba a adoptar.

Juan Pablo Duarte no es el forjador de la “dominicanidad”.

Eso le tocó ser al Rey de España en 1620 (Felipe III), quien mediante Cédula Real le dio la identidad de dominicanos a los españoles de la Isla de Santo Domingo.

El nombre que Duarte escogiera para la nación fue Quisqueya, es probable que durante su exilio en la selva venezolana, antes de que la república fuera anexada a España por Pedro Santana, pues en su mensaje a los trinitarios en 1861 cuando supo de la anexión decía:

“Quisqueyanos, sonó ya la hora de vengar tantos siglos de ultraje; el que a Dios y a la patria desdora, que de oprobio y blandón se amortaje. No más cruz que la cruz quisqueyana, que da honor y placer el llevarla; pero el vil que prefiera la hispana, que se vaya al sepulcro a ostentarla”.

Por las ambiciones (que nunca han cesado) de caudillos, ese mensaje llegó escasamente a oídos de los pocos trinitarios leales a Duarte en una situación donde ganar la guerra de restauración de la república era más importante que continuar la obra patria.

Los más cercanos a Duarte entonces, Benito Monción, Ulises Francisco Espaillat y su hermano; Mella, que falleció por enfermedad el 4 de junio de 1864; El General Gregorio Luperón, entre otros, fueron los que pudieron escuchar de la boca del Padre de la Patria alusiones a esto.

Sin embargo se propagó entre amigos el deseo de Duarte de llamar a la nación Quisqueya y de que el pueblo adoptara la identidad nacional quisqueyana reemplazando la hispana de “dominicana”, aunque continuara la denominación de la república relacionada con el nombre de la Isla de Santo Domingo.

Tanto Francisco del Rosario Sánchez, como Matías Ramón Mella, fueron los próceres y discípulos de Duarte más fieles a los principios trinitarios, pero los ideales por los cuales tenemos una república dominicana libre e independiente es por quien fue proclamado “Padre de la Patria” en 1844 a su llegada a la ciudad de Santo Domingo.

La proclamación hecha por Ulises Heureaux de nombrar tres padres de la patria no debe ser tomada en cuenta, sin que esto disminuya la importancia de Sánchez y Mella. “Lilís” utilizaba la marcha de “La Marsellesa” en lugar del Himno Nacional en sus ceremonias, porque éste último no había sido adoptado por la Constitución o por no gustarle la lírica de dicho himno.

Juan Pablo Duarte fue el forjador de nuestra identidad nacional quisqueyana y el ejemplo de honradez, sacrificio, patriotismo (no nacionalismo, como quieren poner muchos) y moralidad.

Juan Pablo Duarte es el Padre de la Patria
¡Loor a Duarte!
¡Viva la República Dominicana de Quisqueya!
-Cosme E. Pérez, 26 de enero, 2011

Thursday, June 17, 2010

Dominican Republic is Quisqueya

The name of the Dominican Republic is Quisqueya. Dominican is just its denominative for a republic in the Island of Santo Domingo, as it was decided in 1506 by the Spanish Crown, who in 1621 gave the nick name of Dominicans to it's people as "second class Spanish citizens".

Quisqueya was the name for the country suggested by Juan Pablo Duarte when he wrote:

-"Quisqueyans, the hour has already tolled
to end so many centuries of abuses;
The one whom God and the Homeland unlove,
With the blanket of death in shame should be covered.

No more cross than the Quisqueyan one,
Which gives honor and pleasure to carry;
But for the one who preferes the Hispanic,
To the sepulchre is the right place to wear it."
-Juan Pablo Duarte (Our translation)

Original:
-"Quisqueyanos, sonó ya la hora
de vengar tantos siglos de infamia;
El que a Dios y a su patria desdora,
Que de oprobio y blandón se amortaje.

No más cruz que la cruz quisqueyana,
Que da honor y placer el llevarla;
Pero el vil que prefiera la hispana,
Que se vaya al sepulcro a ostentarla".
-Juan Pablo Duarte

The National Anthem of the country has its roots with the above statement, which was the one sparking the flame for the Restoration of the Republic when President Pedro Santana gave it to Spain in 1861. When the fight for the restoration was being lost, Duarte came in 1864 and his presence gave the necessary spiritual and trust for the people to support the restoration army.

Duarte shared his ideas with few of the patriots, mainly, Espaillat, who became President in 1876 (the year Duarte died in Venezuela) and ordered the National Anthem and the return of the remains of Duarte to his homeland. Lira de Quisqueya was the group that gathered those working to recoup the name of Quisqueya, which had been rediculized by intellectuals, historians, writers and politicians since the year 1525 (and still in the present), but the people adore this name and is proud to be called Quisqueyan.

Dominican is a nick name imposed by Spain to their citizens born in the Island of Santo Domingo since 1621. Dominican is a combinated voice composed of two Latin terms: Domini, meaning "God"; and Can, meaning "Dog" or "Sheep", that is to say, "God's servant".
Dominican is also the proper gentility for the people of the Island of Dominica.

Quisqueya is not a common name and as a country, the Dominican republic occupying the Eastern part of the Island, it is an exclusive and proper name, given to by the Father of the Homeland, Juan Pablo Duarte. A name which roots come from lejends told by Anacaona ("Golden Flower"), Queen of Jaragua and Maguana at the beginning of the XVI Century.

The Constitution of Haiti and the Agency for Standarization of Geographical Names of the United States of America must stop identifying the Island of Santo Domingo with other names, such as Haiti and Hispaniola, respectively, for the Republic of Haiti has signed treaties admitting that the name of the Island is Santo Domingo and must honor those treaties; while the United States of America, for the reason that the two countries (Haiti and Quisqueya) sharing the ownership of the Island have two different names for it, has given it the same name Columbus baptized the Island in 1492, but that name was never accepted by Spain. If that name were accepted, then the inhabitants of this island would called themselfs "Spaniards" too.

This is what this blog is all about: to give the name of Quisqueya deserved by the Dominican Republic's people and to have only one name, instead of three, for the Island of Santo Domingo.

Those corrections (not changes) will contribute to the clarification of history, geography and gramma in education and politics regarding centuries of confusion by historians, writers and politicians.

Please join us at http://www.quisqueya.name/ and be part of history in the making.